El solo de flauta con acompañamiento de cuarteto de cuerda de Ramón Carnicer, obra de un solo movimiento compuesta en 1833, es un gran canto para flauta escrito con mucho gusto y sensibilidad. En su elaboración y bajo la indicación de "Andante Sostenuto", Carnicer se explaya dando rienda suelta a su emotividad creadora, en donde llama la atención la gran variedad de elementos temáticos que configuranesta exquisita pieza. Asimismo, es de destacar, el uso prácticamente exclusivo del registro agudo del instrumento en toda ella, como claro recurso expresivo y de máxima emotividad. El cuarteto de cuerda, muy en segundo plano, cumple con su cometido de arropar al solista.

La pieza para flauta y cuarteto de cuerda de Valentín Zubiaurre, fue compuesta para el ejercicio de repentización en las oposiciones de la Real capilla de Su Majestad, en 1879, de la cual era director en esa época. A dicha oposición concurrieron dos aspirantes, Francisco González Maestre que conseguiría la plaza con tan solo 17 años, y Joaquín González Chausa. La obra consta de dos tiempos, uno lento y expresivo, y otro movido que en algunos momentos resulta rítmicamente complicado, dificultad que se hacía necesaria para cumplir su función. Es destacable la importancia que se le daba a la lectura a primera vista, fiel reflejo del dominio y control del artista, y que aún hoy en menor medida, se siguen exigiendo en la práctica totalidad de las pruebas de selección. El cuarteto, al igual que en la obra anterior, se mantiene en su papel de acompañante.